Se inauguró el 4 de abril de 1858, según planos del arquitecto Francisco Angoítia. En 1886 se le añadió el edificio del Polisón, propiedad de la Sociedad Salón de Recreo. El Teatro Principal en el momento de su construcción incorpora todas las novedades conocidas, siendo un teatro barroco con el auditorium en forma de herradura, con cinco filas de palcos, y embocadura entre auditorium y escena. La composición exterior del edificio es italianizante, inspirada en Bernini, sobre todo en la composición de los huecos y en el aspecto de palacio renacentista. Por lo que respecta a la decoración, ésta es isabelina, a base de delicadas molduras de gran elegancia.
Después de intensos años de actividad, el Teatro fue clausurado en agosto de 1946 por orden del alcalde Carlos Quintana. En 1976, el Ayuntamiento lo declaró en ruina, siendo salvado del derribo de forma milagrosa gracias a la nominación, ese mismo año, como monumento histórico-artístico en base a sus indudables valores. Finalmente fue reinaugurado el dia 7 de julio de 1997 con una capacidad de 878 espectadores.